miércoles, 28 de septiembre de 2011

INFRAMUNDO: La Rebelión de los Licántropos

Tercera parte de la fascinante saga "Underworld", ésta "Rise of the Lycans" es en realidad una precuela, que ubica al espectador de las dos primeras entregas -"Underworld" y "Underworld: Evolution"-, varios siglos más atrás en el tiempo, y lo traslada a las lejanas épocas de los inicios de la sangrienta confrontación entre los vampiros comandados por Víktor (Bill Nighy) contra los hombres lobos que responden al mandato de Lucian (Michael Sheen). La novedad más saliente de esta tercera versión de "Underworld" es la ausencia casi total (decimos "casi" porque aparece en un breve pasaje al final del film) del personaje de Selene, epicentro de las dos primeras películas, rol jugado por la bellísima Kate Beckinsale.

En esta oportunidad, el principal personaje femenino es Sonja, la infortunada hija del cruel Víktor, encarnada por la inglesa Rhona Mitra, una actriz extremadamente física, y bastante convincente desde su labor. Rhona ha sido también protagonista de títulos como "Beowulf, la Leyenda", "El Hombre Sin Sombra" o "Doomsday, el Día del Juicio". Cuando decimos de ella que es una actriz "física", nos referimos a la dureza natural de su expresión, y obviamente, a que es una mujer que brinda una imagen sumamente poderosa, muy diferente a la fragilidad que transmite Beckinsale.

Durante el desarrollo de la acción, veremos a Lucian (quien desde pequeño ha sido criado como un esclavo "con atribuciones especiales" por parte de Viktor), liderando la rebelión de los brutales hombres lobos, quienes son muy cruelmente sometidos por los aristocráticos vampiros. El tema es que Lucian, quien es visto de reojo por más de un secuaz de Víktor, se ha enamorado de Sonja, con la cual mantiene encuentros furtivos a espaldas de todos. Hasta que un día se verá delatado y caerá en desgracia ante su protector, quien considerará absolutamente "abominable" el imaginar a su hija mezclando su linaje con una bestia, tal cual él considera a Lucian. Esto desencadenará una serie de acontecimientos que torcerán el desarrollo de la trama, y moverán a Lucian a encabezar a sus hermanos de raza en una sangrienta lucha para transformarse en seres libres.

"Rise of the Lycans" vuelve a estar a la altura de las dos anteriores producciones, transformando esta saga en una de las más interesantes y mejor concretadas desde hace mucho tiempo a esta parte. Otra vez las actuaciones de los británicos Bill Nighy (Víktor) y Michael Sheen (Lucian) se llevan los mayores aplausos, ambos muy viscerales en sus respectivos roles antagónicos. Rhona Mitra, la tercera en discordia, aporta su presencia subyugante. Y el trabajo de dirección a cargo del francés Patrick Tatopoulos (con vasta experiencia en efectos visuales, haciéndose cargo por primera vez de la dirección de un largometraje) es eficaz y elogiable.

Una vez más, el gran fuerte de la obra son sus imágenes; la fotografía es oscura, ominosa y brillante a la vez; y los efectos especiales son, por supuesto, espectaculares: tanto en licanos como en vampiros, sin olvidar la ambientación en una probable Edad Media, entre bosques y castillos en medio de la noche. Los escenarios naturales pertenecen a Nueva Zelanda.

Como mencionábamos al comentar "Underworld", ésta "Rebelión de los Licántropos" nos deja preparados para recibir a principios de 2012 la cuarta parte de la historia: "Underworld: Awakening". Y mantiene la -hasta ahora- trilogía, en un altísimo nivel. Algunas veces, terceras partes son muy buenas.

Título: "Underworld: Rise of the Lycans" ("Inframundo: La Rebelión de los Licántropos")
Año: 2009
Origen: Estados Unidos / Nueva Zelanda
Director: Patrick Tatopoulos
Principales intérpretes: Michael Sheen, Rhona Mitra y Bill Nighy
Duración: 92 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

martes, 27 de septiembre de 2011

INFRAMUNDO (Underworld)

La saga "Underworld", iniciada en 2003 con la película que vamos a comentar en esta entrada, continuada en 2006 con "Underworld: Evolution", posteriormente en 2009 con "Underworld: Rise of the Lycans", y que tendrá su cuarto capítulo en 2012 -exactamente cada tres años una de la otra- con "Underworld: Awakening", ha sido probablemente la mejor serie cinematográfica de los años modernos; ya sea por producción, estética, fotografía, y por qué no, trama argumental. Cada una de las sucesivas partes ha sido aguardada con ansias, y esto vuelve a repetirse a pocos meses del estreno del mencionado cuarto film.

La singular atmósfera oscura que se respira desde el vamos, desde la primera escena de "Underworld" se transformaría en un sello distintivo de la serie, la cual se mantendría a lo largo de las tres producciones vistas hasta ahora. La estética visual de ambos grupos en litigio, vampiros y licanos, está lograda y perfeccionada como nunca antes en la historia del cine (siempre refiriéndonos a films dentro del estilo).

En esta primera entrega, "Underworld", caemos en cuenta de la lucha milenaria entre los vampíricos descendientes de Víktor (encarnado por el actor inglés Bill Nighy, una especie de antiguo padre de su estirpe, superpoderoso, quien reina entre sus súbditos turnándose por siglos con sus hermanos Markus y Amelia) y los licanos, comandados por Lucian (el intérprete galés Michael Sheen). Los licanos (hombres lobos) han sido originalmente una raza inferior, esclavizada por los vampiros, hasta que toman la decisión de rebelarse, siglos atrás, y entrar en guerra contra ellos; guerra trasladada hasta nuestros días en medio de la vida diaria de los humanos, pero sin que el conflicto afecte a los mismos. Licanos y chupasangres se matan unos a otros en las sombras, a espaldas de la cotidiana existencia humana.

En este oscuro marco se producirá el encuentro de la pálida y espectral Selene (la bellísima Kate Beckinsale, protagonista entre otras de "Pearl Harbor", "Van Helsing" y "El Aviador"), principal arma letal de los vampiros, y Michael Corvin (personaje a cargo del inglés Scott Speedman), humano perseguido por los licántropos por ser el presunto portador de un tipo de sangre que podría unir a ambas razas y poner fin a esta guerra ancestral.

A nuestro modesto entender, "Underworld" es una obra memorable. La estética de los personajes está cuidadísima, el guión está muy bien urdido, y la dirección de Len Wiseman (ésta es su ópera prima) es rotunda y muy efectiva: la película es un entretenimiento genial, y las dos horas de duración se esfuman como si se tratasen de veinte minutos. La fotografía toma un papel fundamental en el acabado de la obra, pues la oscuridad es el tono permanente del film, pero siempre mostrado en planos visuales de estricta brillantez. En otras palabras, el color que emana durante casi toda la proyección es un lustroso azul noche.

En cuanto a las actuaciones, Beckinsale es una fascinante Selene, mezcla de arma mortal con delicadeza y fragilidad muy femeninas. En el reparto masculino, son muy convincentes las performances de Bill Nighy, como un helado y desalmado Víktor, y de Michael Sheen, como el esforzado cabecilla de los feroces hombres lobo. 

Recomendable totalmente, inclusive para quienes no sean adictos al cine fantástico, "Underworld" es el puntapié inicial de una saga que seguirá con su cuarta entrega durante 2012, la cual esperamos fervientemente que no sea la definitiva...

Título: "Underworld ("Inframundo")"
Año: 2003
Origen: Reino Unido / Alemania / Hungría / Estados Unidos
Director: Len Wiseman
Principales intérpretes: Kate Beckinsale, Scott Speedman y Michael Sheen
Duración: 121 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-
 

martes, 20 de septiembre de 2011

Número 9

El cine de animación de estos últimos años ha ido regalándonos paulatinas joyas, verdaderas gemas creativas que no cesan de sorprendernos y de transportarnos a universos de fantasía, de los cuales llegamos a sentirnos parte y a experimentar una certera sensación de realidad, tal como si lo que vemos en pantalla fuese parte de la vida real.
En tal sentido, Número 9, magistralmente dirigida por Shane Acker (su ópera prima en largometrajes, además), muestra novedosos personajes y singulares técnicas de animación, en medio de una atmósfera un tanto opresiva por el contexto apocalíptico en el cual se desarrolla la acción.

En ésta, vemos al personaje del título, simplemente llamado 9, una especie de simpático muñequito de trapo (o arpillera, para ser más precisos), despertando a la vida tras la muerte de su creador, en un mundo futurista, devastado y en ruinas, tras una letal guerra entre la raza humana y máquinas lideradas por un enorme engendro mecánico llamado Brain.

9 topará en su andar con otros ocho pequeños seres similares a él, que viven en una diminuta comunidad, liderados por el que responde al nombre de 1, escondiéndose de los ataques de un monstruo mecánico denominado Beast. Uniendo sus fuerzas junto a 5 y 7 (algo así como la versión femenina del personaje), lograrán destruír a Beast, para luego enfrentarse a Brain, el cerebro que llevó a las máquinas a rebelarse contra la humanidad.

De más está decir que el espectáculo visual es maravilloso e increíble. Los pequeños seres logran despertar mucha simpatía, dadas sus tiernas y divertidas expresiones (especialmente en el caso del protagonista central 9, como así también en 5 -idéntico a 9, pero con un sólo ojito-, la aguerrida fémina 7, los gemelos 3 y 4 -los únicos que no poseen una voz definida-, y el dibujante 6); a su vez, la trama argumental post apocalipsis está muy bien desarrollada.

Las voces de los personajes han sido aportadas por famosos actores, tal como suele ocurrir con este tipo de películas, a saber: Christopher Plummer es la voz de 1, Martin Landau la de 2, John Reilly la de 5, Crispin Glover la de 6, Jennifer Connelly la de 7, Fred Tatasciore la de 8 y Elijah Wood la de 9. Sin dudas, un aporte de mucha calidad para esta producción. Y el detalle más significativo, creemos, viene acompañado del genial Tim Burton, transformado en productor de este maravilloso film. Cosa que no nos sorprende, generalmente Burton va de la mano con las genialidades, y esta Número 9, no es la excepción a esa regla.

Recomendable por donde se la mire, Número 9 le permite pasar un delicioso rato cinematográfico al espectador, durante cuya visión experimentará momentos decididamente gratos, nunca excentos de emoción y sorpresa. Una gratificante perla del séptimo arte del siglo XXI!

Título: "9"
Año: 2009
Origen: Estados Unidos
Director: Shane Acker
Principales intérpretes: Elijah Wood, Jennifer Connelly y Christopher Plummer (voces)
Duración: 79 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

viernes, 2 de septiembre de 2011

El Departamento / Wicker Park (2004)

"El Departamento" debe haber sido uno de los títulos con menos gancho posibles, a la hora de atraer público a esta producción de intrigas amorosas y suspenso. El original "Wicker Park" sí se mostraba como una denominación más adecuada y atractiva para este film que a priori, no contaba con demasiados elementos que llamaran la atención: sin figuras de renombre en el reparto, con un director de escasos antecedentes, estaba destinado a perderse en la marea de películas de bajo vuelo que habitualmente nos inunda.

Pero bueno, por alguna razón cayó en nuestras manos el correspondiente DVD, y debemos confesar que el mismo se transformó en una amable sorpresa: un guión original, bien llevado por el director británico Paul McGuigan -ésta era su quinta película, ninguna de las anteriores relevante-, interesante desarrollo, y ningún momento de aburrimiento a lo largo de sus casi dos horas de duración.

El argumento nos muestra a Matthew (Josh Hartnett, a quien viéramos previamente en "Pearl Harbor" y posteriormente en "Sin City" y "Treinta Días de Oscuridad"), un joven hombre de negocios a punto de emprender un viaje laboral desde Chicago a China; quien interrumpe el mismo cuando cree ver dentro de un restaurante a una ex novia que fué el amor de su vida hasta que lo abandonara misteriosamente dos años atrás. Vale agregar que en este momento, Matthew lleva adelante otra relación, con su actual prometida Rebecca (Jessica Paré), de quien no está enamorado.

Ayudado por su gran amigo Luke (Matthew Lillard), Matthew se obsesionará persiguiendo a su ex, Lisa (rol jugado por la alemana Diane Kruger -la recordada Helen en "Troya"-), topando en su camino con otra mujer que también dice llamarse Lisa, pero que en realidad es Alex (la australiana Rose Byrne, quien participara de "Star Wars Episodio II, el Ataque de los Clones", casualmente también en "Troya", y recientemente en "X-Men, Primera Generación"), una actriz de teatro que mantiene a su vez una relación con Luke. Alex será un personaje determinante en la trama, que tiene la llave para que Matthew pueda encontrar a su amada perdida.

La película obliga al espectador a permanecer atento para no perder el hilo de los acontecimientos, en medio de una superposición de imágenes y escenas que poseen, todas ellas, un significado específico: nada ocurre porque sí, todo lo que se ve en pantalla tendrá su explicación más adelante; y las diferentes acciones se ensamblarán entre sí para ir dando lugar a más de una interesante vuelta de tuerca.

El director McGuigan utiliza con frecuencia el recurso de dividir al medio la pantalla, y de ese modo permitirnos observar cómo reaccionan los distintos personajes ante hechos simultáneos. Y esta modalidad le agrega una característica positiva al film, despertando la curiosidad y el interés del espectador.

La labor de la tripleta central es un tanto despareja, destacándose Rose Byrne como la mejor intérprete, con mayores recursos, y más imbuída en su rol de malvada / despechada. Josh Hartnett aparece poco convincente durante muchos pasajes, y Diane Kruger aporta más belleza que capacidad interpretativa.

Es recomendable esta "Wicker Park". Sin ser una obra memorable, se deja ver sin problemas y logra llevarse consigo la sonrisa final del espectador, satisfecho por haber encontrado un buen producto donde, en la primera impresión, sólo iba a hallar una intrascendencia más, perdida en el montón.

Título: "El Departamento" ("Wicker Park")
Año: 2004
Origen: Estados Unidos
Director: Paul McGuigan
Principales intérpretes: Josh Hartnett, Rose Byrne y Diane Kruger
Duración: 114 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

martes, 30 de agosto de 2011

Atrapada (The Ward)

Prácticamente no había oído ni mencionar este film del legendario -y algo decadente- maestro del terror y el suspenso, John Carpenter (entre cuyas gemas podemos encontrar "Halloween", "La Niebla", "La Cosa", "Christine" o "Vampiros"). Pero bueno, la cuestión es que concurrimos a una sala a verla, un poco atraídos por la presencia del director y otro poco por esa atmósfera de película ochentosa que emanaba del afiche en la cartelera. Y también porque evidentemente, teníamos muchas ganas de ir al cine.

El inicio de la trama nos muestra a la protagonista, Kristen (rol jugado por la atractiva Amber Heard, actriz texana con escasos antecedentes; quizás el más relevante de ellos sea el haber sido elegida en 2010 como la 13ª "mujer más caliente del mundo", por la revista Maxim), siendo atrapada por la policía tras haber incendiado un granero abandonado en medio de un desolado paraje... y de haberse quedado observando el accionar de las llamas. Declarada insana (cosa que deducimos, porque el filme no lo muestra) es enviada a un hospital psiquiátrico de aspecto tenebroso.

Una vez dentro de dicho lugar, Kristen es sometida a algunos malos tratos por el personal a cargo del nosocomio, bajo las órdenes de un sospechoso médico apellidado Stringer (Jared Harris), los cuales llegan a incluír un violento electroshock ante las dificultades que presenta la nueva interna para su control. Pero el real peligro latente en el siniestro hospicio va más allá de lo natural, hasta personificarse en un espanto que deambula por las noches asesinando a las chicas internadas allí adentro. Cabe destacar el curioso detalle de que todas las féminas hospitalizadas son jóvenes y bonitas, por qué será?

Ya consciente del horrible peligro que acecha dentro del lugar, Kristen planeará la huída del hospital junto a sus compañeras de infortunio, fracasando un par de veces en tales intentos; y conduciendo el hilo argumental hasta la vuelta de tuerca final, que no deja de ser bastante sorprendente. Punto a favor.

Hacía nueve años que Carpenter no entregaba un nuevo film a sus fans, tras la mediocre "Fantasmas de Marte", del año 2001. Y honestamente, no se puede afirmar que el veterano director haya retornado con todas sus luces. Sí están presentes algunos elementos de un intenso suspenso, pero en cuentagotas. Y si bien algunas escenas logran ser perturbadoras, puede decirse que el terror invade la pantalla demasiado esporádicamente.


La ambientación del hospital está correctamente lograda: agobiadora, asfixiante, lúgubre. Pero no termina de transformar en memorable esta produccón, ni mucho menos.

Las actuaciones se desarrollan del modo que pueden esperarse de actrices jóvenes, bonitas y desconocidas, las cuales se sabe de antemano que van a pasar gran parte de la cinta gritando y chillando a punto de ser asesinadas. Por encima de las demás asoma la labor de Danielle Panabaker (a quien hemos visto en la excelente serie americana "Shark" junto a James Woods; y en la nada excelente remake de "Martes 13", del año 2009).

Una vez finalizada la proyección -que no llega a la hora y media de duración-, la sensación que queda flotando es de pura intrascendencia. Ver "Atrapada" ha sido como tomar una taza de mate cocido, no sé si me comprenden... Nada agrega ni nada quita.

Título: "Atrapada" ("The Ward")
Año: 2010
Origen: Estados Unidos
Director: John Carpenter
Principales intérpretes: Amber Heard, Danielle Panabaker y Mamie Gummer
Duración: 88 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

martes, 9 de agosto de 2011

Cazador de Demonios: Solomon Kane



Años atrás, el personaje de Solomon Kane me había interesado mucho, después de haberlo conocido en un breve relato de su creador, Robert Howard, el mismo que diera vida a Conan el Bárbaro. Las aventuras de Kane (un sombrío puritano del siglo XVII) aparecieron entre 1928 y 1932 en una legendaria publicación gráfica denominada "Weird Tales". Kane (interpretado por el actor británico James Purefoy, a quien viéramos antes en "Resident Evil" y "La Feria de las Vanidades") es un noble vagabundo que deambula por la tierra combatiendo a las fuerzas del infierno, por lo cual sus peripecias aparecen enmarcadas en oscuros y tenebrosos parajes. Y los engendros a los cuales se enfrenta están a tono con esa misma descripción.

Pues entonces, las expectativas por ver la versión fílmica de este singular personaje, dirigida por el joven cineasta Michael Bassett (quien tan sólo cuenta con tres títulos filmados en su haber), a priori eran excitantes. Inclusive las mismas no mermaron pese a que en las primeras imágenes de la película, se nota demasiado la mano de las técnicas de computación en la parte fotográfica.

La historia comienza con el Capitán Solomon Kane siendo condenado a que su alma sea entregada al Diablo por un siniestro emisario del mismo, luego de que Kane sembrara la muerte y el pánico entre propios y extraños, mientras buscaba un tesoro sagrado.
Posteriormente, Kane trata de ocultarse refugiándose en un austero monasterio cristiano, pese a ser un noble propietario de tierras y riquezas. De dicho antro religioso va a ser invitado a retirarse, debiendo salir a confrontar a las fuerzas del Mal que pugnan por llevar su alma al averno.

En su camino topará con una amable familia de viajeros -muy creyentes-, que lo ayudarán tras ser atacado por un trío de malvivientes en el bosque (Dado que Solomon se llama a sí mismo "un hombre de paz", rehúsa empuñar las armas y no se defiende de dichos sujetos, resultando herido por ellos). A dicha familia se les unirá en su andar, hasta que se encuentran con las malignas fuerzas del hechicero Malachi (Jason Flemyng), quienes asesinan a casi todos ellos, llevándose a su hija Meredith (Rachel Hurd Wood). Solomon jura rescatarla, tras recibir una especie de bendición del moribundo padre de la adolescente, quien le asegura que su alma se redimirá si concreta el salvataje de Meredith.

Con el retorno de Kane a la acción, comienza la parte más vertiginosa del filme, que incluye una vuelta de tuerca acerca de la identidad de un misterioso jinete enmascarado del cual se vale el maligno Malachi para llevar adelante sus impiadosos crímenes por toda la comarca.

El guión es bastante básico, pero a la vez efectivo. La película dista mucho de ser una joya del séptimo arte, pero se las ingenia para mantenerse entretenida a lo largo de la poco más de hora y media de su duración. Quizás le juega un poco en contra el parecido del personaje principal con Van Helsing, producción contra la cual "Solomon Kane" pierde en casi todas las comparativas. Una de ellas es la inexpresividad de James Purefoy para encarnar a un personaje siniestro y controvertido como el puritano Kane, al cual realmente podría, quizás, haberle extraído mayor jugo.
Y en todo momento se respira la sensación de que esta obra es una producción de segunda categoría, distante en posibilidades económicas de las pesos pesados del género.

Título: "Cazador de Demonios: Solomon Kane"
Año: 2010
Origen: Francia / Reino Unido / República Checa
Director: Michael Bassett
Principales intérpretes: James Purefoy, Max Von Sydow y Rachel Hurd Wood
Duración: 104 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-

jueves, 7 de julio de 2011

Escupo Sobre tu Tumba (Versión original de 1978)

Hay películas que escapan totalmente al concepto que trae implícito el cine como arte y entretenimiento. Tan lejos se encuentran de esas palabras, como cerca de producir shocks emocionales profundos en aquellas personas que las vean. En aras de referirnos a "Escupo Sobre tu Tumba", a aquella versión original de 1978 dirigida por Meir Zarchi, debemos confesar que se transformó en la experiencia cinematográfica más dura para quien escribe, bastante más que cualquier otra. El acto más cobarde y despreciable de la naturaleza humana (o uno de los) se ve descripto en esta cinta del modo más descarnado posible. Y honestamente, logra el cometido de impactar, chocar, aturdir, dejar pensando. Terrible es el mérito visual que aporta la protagonista del film, la nieta del famoso Buster Keaton, la oriunda de Arkansas, Camille Keaton.

La trama argumental es tan primaria y simple como la bestialidad de los actos que se describen en la misma: Jennifer Hills es una joven escritora que se dirige en búsqueda de inspiración para completar una novela, a un apartado poblado, alejado de su hogar en New York. Luego de algunos días de permanencia en una cabaña alquilada en un desolado paraje, Jennifer se verá atacada por un cuarteto de muy desagradables individuos semi marginales, quienes la violarán brutalmente repetidas veces, la golpearán cobardemente, y la dejarán abandonada, dada por muerta.

Posteriormente, y luego de largos y sufridos días de recuperación, Jennifer comenzará a urdir una venganza contra sus violadores, que mantendrán el hondo dramatismo de la trama.

Todo en esta película es muy especial. Comenzando por la actriz elegida para asumir el difícil rol de Jennifer, la frágil Camille Keaton. La nieta de Buster Keaton es la imagen misma de la pureza, femeneidad y endeblez. Por ende, el altísimo castigo al cual la someten los indeseables, golpea más fuerte en las retinas (y en el estómago) del espectador. Nadie mínimamente en sus cabales puede no sentirse afectado por los sucesivos -y muy explícitos- actos de violencia a los cuales los inescrupulosos sujetos someten a la joven escritora, que no deben estar muy alejados de las violaciones de la vida real.

Camille Keaton ha participado tan sólo en unos quince films, siendo ésta su séptima actuación para la pantalla grande. Entre sus otros títulos reconocibles, aparecen "Trágica Ceremonia en Villa Alexander", "La Jungla de Cemento" o "Savage Vengeance", una especie de secuela no muy relevante del film que nos ocupa. Sus performances han sido muy espaciadas, al punto de que no filmó nada entre 1999 y 2010, pero en este último año participó de tres producciones diferentes. Si uno observa detenidamente su rostro, pueden verse en él las secuelas de un accidente automovilístico que la actriz sufriera en 1969.

Los roles de los abusadores son jugados por Eron Tabor, Richard Pace, Anthony Nichols y Gunter Kleeman. Para éstos cuatro intérpretes, "I Spit on Your Grave" ha representado su única intervención cinematográfica. Todo un dato! Y que no deja de agregarle cierto toque de culto al film.

En cuanto al director, Meir Zarchi, no hay mucho que decir, simplemente que (pese a que algunas críticas remarcaron como "demasiado lenta" la acción) supo darle una inconfundible identidad dramática a esta producción, quizás como nadie más. Tan sólo dirigió dos filmes, el que nos ocupa y "Don't Mess with my Sister!", siete años después. Dicen que se inspiró en un hecho real para filmar "I Spit on your Grave", e incluso se enamoró de Camille Keaton durante la filmación, llegando a casarse poco tiempo después (y a divorciarce en 1982!). Originalmente la película fué bautizada "Day of the Woman", pero este título se cambió a "I Spit on your Grave" (evidentemente, mucho más gráfico) en el año 1981, luego de una re-distribución. De más está decir que "Escupo Sobre tu Tumba" fué prohibida en muchísimos países, y que la crítica especializada -sin dudas proclive a presenciar obras mucho más artísticas- la consideró totalmente deplorable.

Personalmente, esta obra me impactó mucho, pero no recomendaría su visión, excepto a aquellas personas de mente bastante amplia, y estómagos para nada débiles. No niego que me ha fascinado la identidad que le ha dado Camille Keaton a Jennifer, y no puedo imaginar a otra actriz en su lugar (pese a la reciente remake de 2010, protagonizada por Sarah Butler), pero hay que entender que las imágenes que la filmación muestra son extremadamente shockeantes; a las que, la absoluta carencia de banda sonora, no hace más que recargar la pesada atmósfera en la cual se desarrollan los hechos.

Título: "I Spit on Your Grave" ("Escupo Sobre tu Tumba")
Año: 1978 
Origen: Estados Unidos 
Director: Meir Zarchi
Principales intérpretes: Camille Keaton, Richard Pace y Eron Tabor.
Duración: 101 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻☻

jueves, 24 de febrero de 2011

El turista (Jolie / Depp)

En el análisis previo, nos resultaba imposible pensar que la combinación "Película de suspenso e intriga + una de las ciudades más maravillosas del mundo (Venecia) + la unánimemente reconocida como la mujer más bella del mundo del espectáculo (Angelina Jolie)", pudiese arrojar un resultado final que no fuese el óptimo. Pero hete aquí que con El Turista, remake de "El Secreto de Anthony Zimmer", film francés del año 2005, lo que no podía ocurrir, ocurre. Y no es nada bueno.

Dada la enorme admiración y simpatía que nos despierta la hija del difunto Jon Voight, se nos dificulta hacer una mala review de alguno de sus filmes, pero honestamente, aquí no nos queda otra salida. El desarrollo de la acción es lento e irresoluto, la actuación de los protagonistas no convence a nadie (menos que menos la de Johnny Depp, que nunca fué santo de nuestra devoción, pero lo suyo en esta producción colma la paciencia de cualquiera), el argumento es endeble y sostenido con alfileres... lo que sí se mantiene maravilloso e inalterable es la magia que emana de las postales venecianas, eso no lo pudieron destruír ni desvalorizar.

La acción de El Turista nos muestra a una misteriosa y glamorosa dama de altísima alcurnia, llamada Elise Clifton Ward (Jolie, por supuesto), la que es observada en mínimo detalle por la policía francesa mientras toma un tren que la traslada desde París a Venecia. Presuntamente, Elise es la amante de un habil ladrón llamado Alexander Pearce, quien por medio de una carta le pide a Elise que viaje en ese tren a Venecia, y una vez a bordo del mismo, se acerque a algún individuo que responda a su misma complexión física, para hacerles creer a la mencionada policía francesa y a Scotland Yard que tal sujeto del tren puede ser Pearce, con su rostro cambiado tras una operación.

La policía no es la única que rastrea a Pearce, también lo hacen unos mafiosos rusos que responden a las órdenes de un criminal apellidado Shaw (el veterano actor inglés Steven Berkoff), de quien Pearce estuvo al servicio en su momento, y a quien le ha sustraído la nada despreciable cifra de 744 millones de dólares (¡¿?!).

Al encontrarse Elise a bordo del imponente tren que cubre la distancia entre París y Venecia, elegirá como el falso Pearce a Frank Tupelo (Johnny Depp... a nuestro modesto juicio, un actor inexplicablemente sobrevalorado), un maestro de matemáticas que se halla en viaje de turismo hacia la preciosa ciudad itálica, y el cual viene de perder a su mujer tiempo antes. A partir de allí comenzarán a desarrollarse los acontecimientos en un marco de peligros para Tupelo, quien por supuesto se hallará subyugado ante la presencia de Elise, y cuando empiece a entender lo que ocurre, tal vez sea un poco tarde.

En realidad, todo en El Turista es muy flojo, a excepción de los escenarios naturales de la encantadora ciudad italiana. El guión es endeble, con profundos agujeros que quedan sin explicación. El desarrollo de la acción (si se le puede llamar de ese modo) es lento en extremo. La labor del director germano Florian Henckel von Donnersmarck (ésta es su sexta experiencia tras las cámaras) es pobre: nunca logra otorgarle ritmo ni interés al desarrollo. Y lejos está de explotar adecuadamente las bondades del fastuoso escenario natural en el cual se precipitan los acontecimientos.

Finalmente, muy a nuestro pesar, debemos reconocer que la máxima estrella Angelina Jolie resbala notoriamente en esta producción: no actúa, se dedica casi exclusivamente a desfilar su increíble rostro ante las cámaras, y a mostrar todo el tiempo su desbordante glamour, transformándose en una caricatura de sí misma.
Lo de Depp es más de lo que ya ha mostrado en casi todas las películas donde tuvimos oportunidad de verlo: sobreactuado, inexpresivo, poco creíble, casi bizarro. Realmente soportarlo en acción es un dolor para los ojos.

Conclusión: El Turista es un film muy poco recomendable. Si se es fan del género de suspenso, aquí de eso no hay nada. Si el espectador busca una película romántica, no es tampoco a esto a lo que se apunta, pese a que en semejante escenario veneciano, Depp podría demostrar algo de entusiasmo al compartir una lujosísima habitación de hotel con un personaje como el que encarna Jolie. Acción? Ni hablemos. Y las labores actorales de la pareja central realmente es bastante opaca: la de Angelina, porque el argumento no le exige nada. Y Johnny, evidentemente no tiene remedio.

Título: "The Tourist" ("El Turista")
Año: 2010
Origen: Esatdos Unidos / Francia
Director: Florian Henckel von Donnersmarck
Principales intérpretes: Angelina Jolie, Johnny Depp y Timothy Dalton.
Duración: 103 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻

lunes, 10 de enero de 2011

La Chica que Soñaba con un Fósforo y un Bidón de Gasolina

Sorpresa de alto impacto fué en su momento haber visto la primera entrega de esta saga Millennium, la dura y visceral "Los Hombres que no Amaban a las Mujeres". Ahora nos encontramos ante la chance de disfrutar de la segunda parte, ésta lanzada bajo el singular -pero muy atinado, lo sabrán si la han visto!- título de "La Chica que Soñaba con un Fósforo y un Bidón de Gasolina".

Nuevamente la dupla central aparece conformada por la extravagante y oscura Lisbeth Salander (quien nos da la impresión de ser ya parte de la piel de la pétrea actriz sueca Noomi Rapace) y Mikael Blomkvist (el muy buen intérprete de la misma nacionalidad, Michael Nyqvist). En cambio, la dirección aquí está a cargo de Daniel Alfredson (también sueco él, sin grandes antecedentes al momento de esta filmación), en reemplazo de quien se sentara tras las cámaras en la primera entrega, Niels Oplev.

Qué nos depara esta segunda película? Lisbeth Salander es acusada injustamente de un triple crimen: el de dos colaboradores de la revista Millennium (donde trabaja su amigovio, el periodista Blomkvist), asesinados mientras investigaban una red de tráfico sexual y trata de blancas, en la cual se hallan involucrados policías, políticos y proxenetas varios; y el de su tutor Nils Bjurman (Peter Andersson, también sueco), sádico degenerado que violó a Lisbeth en la primera parte, y del cual ella se ha vengado violentamente, dejándole un tatuaje marcado crudamente en el abdomen, que lo identifica como un sadista abusador.

Lisbeth se ve obligada a escapar y ocultarse, mientras utiliza sus notables habilidades de hacker para tratar de investigar los hechos, colaborando a la distancia con el avezado periodista Blomkvist, quien siente un especial cariño por la desangelada persona de Lisbeth. En medio de todo esto, la trama irá tomando una sorprendente vuelta de tuerca que empezará a mostrarnos los motivos por los cuales Lisbeth es "La Chica que Soñaba con un Fósforo y un Bidón de Gasolina"... El culpable de estos hechos de los cuales se la acusa, es una persona directamente vinculada a ella y su pasado...

Este segundo film de la saga pergreñada por el genial escritor Stieg Larsson nos ha atrapado desde el vamos, desde la primera escena. La historia es actual, centrada en un personaje propio de la era moderna (hacker, after punk, bisexual, portadora de un enorme tatuaje en su espalda) como Lisbeth Salander; con quien nos identificamos plenamente (en gran medida por su estética y forma de ser, medianamente vinculada al estilo musical que nos apasiona).
Esta obra posee todos los aditamentos necesarios para transformarse en un baluarte del cine de culto, y los tiene en su justa medida. Trae una potente carga de violencia no desmesurada, poderosas actuaciones del dúo central, muy buenas imágenes y fotografías (aunque no se luzcan tanto como en la primera entrega de la serie), equilibrada dosis de suspenso y una gran dirección.

Noomi Rapace, cuyo nombre verdadero es Noomi Norén, oriunda de Hudiksvall, nacida a fines de 1979, se encamina a transformarse en un ícono del cine underground, o no proveniente de la fastuosa Hollywood. Entre sus antecedentes previos tenemos menos de una treintena de títulos, prácticamente todos ellos filmados en Escandinavia, y seguramente imposibles de conseguir por estos lares... una verdadera pena. Al menos, nos queda la oportunidad de ver la tercera y última entrega de Millennium, la que registra otro extenso título, tal cual es "La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire"...

Cien por ciento recomendable, "La Chica que Soñaba con un Fósforo y un Bidón de Gasolina", es muy pareja en calidad con su predecesora, y seguramente también lo ha de ser respecto a su sucesora. Sin dudas ha sido de lo mejor que hemos visto en estos últimos tiempos: calificable como atrapante, sugestiva y descarnada a la vez.

Título: "Flickan Som Lekte Med Elden" ("La Chica Que Soñaba Con Un Fósforo Y Un Bidón De Gasolina")
Año: 2009
Origen: Suecia / Dinamarca / Alemania
Director: Daniel Alfredson
Principales intérpretes: Noomi Rapace, Michael Nyqvist y Lena Endre.
Duración: 129 minutos
Calificación: ☻☻☻☻☻☻☻☻☻

Comentó: Javier Parente, para OXIDO.-